DAVID BISBAL , “TOUR HIJOS DEL MAR”, VALENCIA : “EL RUIDO DEL MAR, EL SONIDO DEL ALMA”.

El sonido del silencio dicen en muchas ocasiones que es la mejor música. Quizás es solo comparable al sonido del mar, al momento de un suspiro de dos personas que se aman y sólo con mirarse se dicen te quiero , dos notas musicales que se buscan sin saber que se convertirán en magia o quizás en la banda sonora de la vida de cada uno.

Ser un “hijo del mar” es sonreír con los ojos cerrados , es temblar con el roce de una piel o quizás que una canción te arañe tanto el alma que pueda incluso hacerte daño. Ser “hijo del mar” es pensar que todo es posible y que jamás rendirse es una solución. Es recordar hasta que el alma te duela, es seguir en pié mientras a veces la vida te grite que ¡no!.

Ser “hijo del mar” es pensar que “sí se puede”, es sentir que la música puede cambiarte la vida mientras sueñas despierto, ser “hijo del mar” es creer y sentir que estás loco … pero de amor por la vida. Ayer David Bisbal llegó a Valencia para ser mediante canciones la respuesta a muchas preguntas y para formar ya para siempre parte de la banda sonora de la vida de todos.

Su capacidad casi infinita de reinventarse , de jugar con los sonidos mientras crea nuevos recuerdos ya es casi indescriptible. Aquella “Mi princesa” , en cada concierto suena como la primera vez. Las emociones y los sentimientos de aquella canción siguen pintando de colores intensos el cuadro de la vida, de nuestra vida. Aquellas heridas que sangraban en rojo alma son las joyas de aquella que se ha convertido en la respuesta a nuestro milagro.

Aquellos ojos tristes soñadores ya tienen vida , y no serán abandonados por cumplir una ilusión, esos ojos son los que quizás habré de amar el resto de mi vida. La ausencia puede vestirse de música y busca diez mil maneras de despertar al lado de la sonrisa del alma , de la tuya. Andar por senderos escritos del presente para crear juntos los azules del futuro , del amanecer de cada mañana.

Tocar todos sus silencios profundos del corazón mientras que en otra voz escucho que sí … que “era ella”. Llegamos al final del viaje. Cerramos los ojos y recuerdo su olor , el sonido de su risa eterna, su tacto suave y el hueco inmenso que queda detrás del otro lado de su ausencia. Y el ruido es su silencio cuando late su corazón al abrazarme. El ruido, ese suspiro que nace de su alma mientras acaricia mi rostro. Es ese ruido que quedará tatuado en mi alma entre canciones , esa manera de hacer la vida eterna sintiendo ser feliz, tan sólo por haberla encontrado.

Brindo por el ruido del mar y el sonido del alma. Brindo por ti David Bisbal por que desde ayer , yo también soy “Hijo del Mar”. Próxima parada Murcia.

Texto : David Fraile

GALERÍA FOTOGRÁFICA : MARTA LÓPEZ para LACAJADMUSICA.COM

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *