Demi Lovato paga la deuda a Madrid

(FILES) In this file photo taken on March 2, 2018 singer Demi Lovato performs at The Forum on March 2, 2018 in Inglewood, California. Pop star Demi Lovato has caused a sensation among her fans through a sensual, in-concert makeout session with fellow singer Kehlani. Lovato, the former Disney child TV star turned voice of pop hits such as "Sorry Not Sorry," ended her North American tour the evening of April 2, 2018 in Newark sitting on a white on-stage bed. / AFP PHOTO / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / KEVIN WINTER

Hace tres años los seguidores de Demi Lovato ansiaban por recibir a una de las “chicas Disney” con la que hemos crecido y admirado desde hace diez años con sus apariencias en el canal Disney Channel, entre series y películas como “Sunny entre Estrellas”, “Programa de Protección de Princesas”, protagonizada con su amiga Selena Gómez, o con la película que marcó a l mayoría que lea este artículo, “Camp Rock”, junto a Joe Jonas y sus hermanos. Pero aquel día no llegó, debido a la cancelación de su actuación en el festival CCME.

Ayer esa deuda con Madrid ya se pagó, con miles de fans ansiosas por verla en ese escenario tan solitario que a lo largo del show iba apareciendo y desapareciendo objetos, desde un sofá de sicólogo, una silla, una cama y terminando con un piano.

La chica de Albuquerque sorprendió con hasta diez cambios de vestuario, comenzando subiendo de debajo del escenario con un vestido largo que, a primera vista no sabíamos si era nuestra artista española Mónica Naranjo o Demi Lovato. El traje de boxeo, el de noche, o el de salir por la noche y que todas las miradas de los chicos fuesen dirigidas a ella fueron algunos de los modelos que deleitó en el escenario.

Demi, con el escenario para ella sola mientras la banda, entre las pantallas LED en segundo plano tocaban, se hacía con él, sin dejar en segundo plano a los bailarines y coristas que le acompañaban en los temas, dando una interpretación asombrosa.

Hablemos de canciones; You Don’t Do It For My Anymore fue la canción despegue de la noche, entre apariciones y desapariciones, salió subida en un Chester cantando Daddy Issues y enloqueciendo a esos seguidores. Cool for the Summer y Sexy Dirty Love fueron las siguientes, haciendo el típico “juego americano” de los partidos en EEUU, la divertida Kiss Cam, donde, al parecer hubo besos entre desconocidos, aunque ya no serán tan desconocidos….

Entre besos y risas y alguna negación…, llegó el momento de darnos un “Heart Attack”, el boom que hizo romper esa parte “lineal” y empezó la fuerza en Vistalegre junto a Give Your Heart a Breack y esa instrumental con poder que hace levantarte del asiento.

La Demi Lovato “guerrera” subió al escenario de boxeadora  interpretando el tema Confident. Volvió a desaparecer del escenario en el que segundos después apareció encima de una cama con traje de noche y una guitarra con la que interpretó Concentrate y Cry Baby o Lonley, algo subida de tono con lo que enloqueció a un 90% del aforo asistente.

Después de ese momento sensual, interpretó No Promises, el tema que hace Feat con “Cheat Codes” y el tema Solo de “Clean Bandit”. Parecía que aquello estaba algo apagado, hasta que la cantante se fue hacia atrás del escenario y cuando pensábamos que volveríamos a dejar de verla por unos segundos para otro cambio, fue el momento de levantar las posaderas de los asientos al escuchar ese esperado “Ey Fonsi”. Sí, llegó el momento de Échame la culpa. El público enloqueció y cantó y bailó como si no hubiera un mañana. El puertoriqueño lamentablemente no estuvo encima del escenario, pero sí se simuló mediante las pantallas LED.

Esto llegaba a su fin, pero no sin antes salir Demi por debajo sentada en ese piano que ocupaba toda la pasarela, para interpretar Warrior o Sorry Not Sorry. La guinda del pastel la puso el tema que da nombre a esta gira que está recorriendo cada país con un éxito implacable, Tell Me Your Love Me, una interpretación con fuerza, entre rosas negras por las Pantallas LED, que según pasaba la canción cogían color como ese amor que grita que se necesita en días duros. La artista hizo un espectáculo y se despidió entre una oscuridad mientras los músicos seguían tocando.

La espera mereció la pena y es que, con un artista que se ha crecido, merece la pena esperar lo que haya que esperar, porque tarde o temprano, se le tendrá.

Por Cristina Sánchez-Moreno