MACARENA GARCÍA : “LA LLAMADA” HA SIDO UN VIAJE INOLVIDABLE”. “LA LLAMADA”. PREMIER

Suenan los primeros acordes y juraría que estoy en casa pero esas primeras notas me llevan de lleno a los cines Capitol de Gran Vía. “Cuando no encontramos la velocidad y las piernas se clavan”… La pantalla pasa de un negro profundo a iluminar una cruz y ya ni siquiera estoy segura de estar en casa o en los Capitol, de hecho creo sentir cómo mis pies, de forma inconsciente, me guían hasta el Teatro Lara, donde “La Llamada” lleva llenando sus salas desde 2013 y donde yo ya he visto a Dios varias veces.

A Dios, sí, y a sus cuatro ángeles. Y mira que me costaba a mí creer en eso de los milagros pero es que anoche volví a presenciar uno. “La Llamada”, el musical del que os hablo, en cines. “Cuando vamos de cara, entonces echamos a andar”… Hubiese seguido creyendo que estaba en la sala Cándido Lara si no fuera porque a sus protagonistas (Macarena García, Anna Castillo, Belén Cuesta y Gracia Olayo) las vi más grandes que nunca y no sólo de forma literal, en la gran pantalla, sino en todo su esplendor. Ahora sí, por fin, con un decorado -el que todos nos hemos imaginado cuando hemos pisado el teatro- con un campamento, un encinar –que puede confundir a más de un taxista- y hasta con Carlos, el muchacho simpático de la tirolina. La adaptación cinematográfica de la obra no podría haber sido más fiel a esa esencia que sólo “La Llamada” tiene, esa que ha ganado al público y a la crítica y que ahora, a pocos días de su estreno, lo vuelve a hacer. “Cuando no temamos a lo que vendrá y bajemos la espada”

Pensaba que sería cosa de Whitney Houston o de Henry Mendez, por eso de que la música hace milagros, pero ayer confirmé algo que me llevaba rondando la cabeza algún tiempo: los javis, ellos tienen el poder Divino. Minutos antes de que comenzara la proyección, ninguno de los protagonistas era capaz de explicarme la fórmula de tal éxito pero sí coincidíamos en algo: las cosas, con amor, dedicación y confianza, nunca pueden salir mal. Poco después, Macarena agradecía a Javier Calvo y Javier Ambrossi, los directores de semejante pelotazo, haber confiado en ella y haber hecho de un grupo de amigos una familia.

Y realmente lo son y nos han hecho partícipes de ello a todas esas personas que hemos visto como en un bar de Chueca se cocía este guion, llegaba a una pequeña sala del teatro, saltaba hasta la principal y, de ahí, a los cines. Por eso, cuando llegaron los créditos finales, el público saltamos de las butacas, aplaudimos y nos emocionamos, porque sentimos “la llamada con toda la fuerza”. Y termina la canción, el último estreno de Leiva, activo el modo bucle y le doy al play una vez más. La guinda del pastel, la banda sonora perfecta con el intérprete ideal para sellar un fenómeno, que más que de locos, es de muy cuerdos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *