Mariona Ribas “Me gustan los personajes vivos. Los que se equivocan, dudan…”

Mis auriculares llevan todo el día al ritmo de Norah Jones. ¿Por qué? Os preguntareis. La respuesta es, porque hoy estreno una entrevista que no puede tener otra banda sonora que esta.

No hace mucho me preguntaron cual había sido la entrevista más especial. No fui capaz de quedarme con una. Todas por alguna razón han sido especiales, pero quizás la que hoy estrenamos estaría en un top 10 imaginario.

Hace prácticamente unos cinco años la conocí en el mismo hotel en el que hace unas semanas volvimos a conversar. Recuerdo perfectamente el día que me senté frente a ella. La miré y sus ojos azules junto con su sonrisa me atraparon, y es que Mariona Ribas atrapa. Ella es así. Vital. Enérgica. Inteligente. Divertida. Cañera. Real. Humilde. Valiente.

A día de hoy muchos la conocéis por su papel en “Amar es para siempre” dando vida a Marta Novoa. Una mujer de carácter. Peleona. Fuerte. Alguien como ella muy bien dice… “llena de matices, fuerte por fuera pero frágil por dentro”… y quizás Mariona Ribas también sea un poco así.

Muchas veces me habréis podido escuchar o leer diciendo que me gustan las actrices/actores que saben llorar frente a una cámara. Que se ríen de verdad y que son capaces de hablar con el silencio. Mariona lo hace y creo que esta es su magia. Una magia que por suerte he podido disfrutar en primera persona.

Además, por si todo esto fuera poco, actualmente ha decidido lanzarse al mundo empresarial de la mano de su madre con “Cuddles BCN” (www.cuddlesbcn.com). Una tienda on-line en la que podéis comprar diferentes productos para los más pequeños, que están hechos cons us propias manos. Una aventura que nos muestra la parte más familiar de Mariona y que nos sirve para conocer su enorme talento con una aguja.

La conversación que a continuación veréis, fue distinta a la que tuvimos hace cinco años. Las cosas no son iguales. Las dos hemos crecido. Las cosas han cambiado un poco. Hace cinco años me senté frente a alguien a quien conocía de la televisión, alguien a quien había seguido en sus trabajos, alguien con quien soñaba trabajar algún día, alguien a quien respetaba y admiraba. Esta vez me senté frente a una amiga. Una amiga que salió de “una caja de música”. Una amiga a la que sigo de cerca en sus trabajos y a la que cada día admiro y respeto más.

 

 

 

 

MartaJuanola

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