ROZALÉN EN SU ESTADO MÁS ÍNTIMO

Son las 20:30 de la noche. Es viernes y estamos en el Auditori de Girona esperando que Rozalén junto con Bea, Alvaro, Samuel e Ismael salgan al escenario. Las luces se apagan y los gritos mezclados con los aplausos estallan mientras van apareciendo. Toman asiento y una melodía muy VIOLETA (como los in-ears que lleva Rozalén) empieza a sonar para seguir con ese mensaje tan bonito que guarda el VIVIR.

Rozalén avisa de que han venido a Girona con un formato más acústico. Más familiar. Más de casa. Un formato en el que contará mucho de las historias que guardan las canciones de su último disco “Cuando el río suena…”. Las historias que ha transformado en canciones y que tanto hablan de ella y los suyos… y así con esa introducción aparece la historia de Miguel, conocido por todos como EL HIJO DE LA ABUELA y María nos habla de él. (Sí, ya sé que muchos la conocéis por Rozalén, pero es que ayer María se coló en el escenario de vez en cuando). Ella nos cuenta como esta canción le ha dado la oportunidad de encontrarse con Miguel y lanza ese mensaje de la importancia de acoger sin prejuicios… porque nunca se sabe si mañana nos tendrán que acoger a nosotros.

Con AHORA volvemos por unos instantes al pasado y Rozalén confiesa lo bien que se está sintiendo… tan bien como si estuviese en su casa, algo que arranca unas risas a los presentes. Unas risas que se apartan por unos instantes para dejar paso a una despedida. Una despedida fea… porque en el fondo todas las despedidas lo son un poco… LA QUE BAILA PARA TI suena en el Auditori y BERLÍN asoma su cabeza PARA LOS DOS.

De la mano de JUSTO llega la emoción y también una sorpresa. La emoción le llega a María cuando nos cuenta que al fin su abuela ha podido llevarle una flor a ese hermano que la guerra le arrebató… y la sorpresa llega de la mano de Ascensión, la hija de la morenita de Amalio. La hija de Ascensión, llamada también como su madre, era una de las allí presentes. La gente empezó a aplaudir y a levantarse callándose para escuchar a Rozalén cantar… Cuando se escucha “… y el buen café” la gente empieza a ponerse de pie  y dirige su aplauso a una mujer de las gradas que llora emocionada.

Como en la vida misma después de ese momento aparece de nuevo la alegría con pequeñas hadas disfrazadas de niñ@s que se suben al escenario regalándonos uno de los momentos más divertidos y espontáneos del concierto demostrando lo LIBRE que se sienten Rozalén y su banda encima del escenario.

Antes de que suene ANTES DE VERTE Rozalén nos cuenta que esa canción para ella es un sueño hecho realidad ya que siempre había deseado poder componer junto a Kevin Johansen. Una canción compuesta a cuatro manos que derrocha diversión, risas… que juega con la realidad y la ficción y además… (bueno eso mejor me guardo el secreto que contó para los que allí estábamos).

La última historia que nos contó (no fue la última canción que cantó) fue la de una historia de amor. Un AMOR PROHIBIDO que jamás tendría que haber sido prohibido ni criticado porque el amor nunca debería ser prohibido. Esta historia hecha canción es un regalo que Rozalén o quizás María hace a sus padres para decirles una vez más lo muy orgullosa que se siente de ellos. Una canción que no ha escrito ella sino Felipe Benítez Reyes. Una vez más la emoción invade el escenario y la voz de Rozalén.

LA BELLEZA de su admirado (nuestro también) Aute resonó por el Auditori para VOLVER A LOS DIECISIETE junto a Violeta Parra y seguir con TU NOMBRE, solucionando los ASUNTOS PENDIENTES, recordando que muchas veces SOMOS un puñado de contradicciones y que quizás SERÁ MEJOR colocarte en la vitrina porque en más de 80 VECES SALTAN CHISPAS y COMIENDOTE A BESOS te busco con un DRAGON ROJO y VUELVES caminando entre los GIRASOLES para recordarnos que tenemos que cuidar más a los que tenemos cerca y sobretodo RESPECT siempre.

Ayer Rozalén cantó y habló, porque sus canciones son historias. Rozalén bailó y disfrutó junto a sus compañeros de viaje con los que una vez más demostró que no hace falta mucho para llenar un escenario de valentía, amor, verdad y MÚSICA… y si me permiten una cosa más, no quiero dejarme el maravilloso trabajo que hace Beatriz Romero trasladando cada palabra a la lengua de signos como si de un baile acompasado se tratara.

Y ahora… Querida María, (perdona las confianzas pero después del concierto de ayer, después del regalo que nos hiciste, después del concierto tan “íntimo”que nos diste, después de abrirte de esa forma tan generosa en este último disco tuyo parece que te conozco de toda la vida) me dirijo a ti por unos segundos para decirte que… Aunque tú no lo sepas tus raíces y las mías parten de esa Sierra del Segura que tanto nombras, de un pueblecito “mu bonico” parecido a tu Letur en el que un día un “Justo” también se fue para no volver. Ayer después de varios intentos pude verte al fin en directo y bendita mi suerte que pude disfrutarte de este modo más acústico. Gracias por este “Cuando el río suena…”, por convertir historias en canción sin miedo al que dirán y sobretodo GRACIAS por no perder esa esencia tuya que te hace diferente. Única. Real. Natural.

Sin duda hace falta más gente como Rozalén. Como María. Como Justo.

ROZALÉN en el AUDITORI de GIRONA © MARTA JUANOLA para LACAJADMUSICA.COM
Rozalén - Auditori Girona 23/02

 

Marta Juanola