SÍLVIA SOLER “Escribir me permite seguir soñando”

Siempre he dicho que tener la oportunidad de hablar con alguien a quien admiras y respetas por su trabajo es un privilegio. Una suerte. Un regalo. Un sueño. A día de hoy ya son unos cuantos los regalos que he recibido a través de varias cajitas de música que guardo con gran cariño. Cajitas que se han convertido en amigos. En compañeros. En familia… La Caja de Música que hoy comparto con vosotros es una de las últimas que hemos construido. Una Caja de Música de alguien a quien admiro y respeto. Una vez hace unos años cuando terminé uno de sus libros imaginé lo interesante y divertido que podría ser conversar con ella… y no me equivocaba. Hablar con Sílvia Soler ha sido un nuevo regalo.

Nos encontramos en Barcelona, en la que podríamos decir que ya es nuestra casa, el Hotel SixtyTwo de Paseo de Gracia. Reconozco que el día en que nos vimos para mi fue uno de esos días de subidón, adrenalina… Un día en el que tube la suerte de construir tres cajitas de música completamente diferentes con tres personas que cuentan historias.

Sílvia Soler llegó al hotel brillando con esa luz especial que desprende. Llegó decidida y sonriente. Nos sentamos frente a frente, mirándonos a los ojos, olvidando por unos instantes quizás que allí había una cámara que nos estaba grabando y hablamos. Hablamos de la vida. De la amistad. De los amigos. Los nuevos y los de toda la vida. Hablamos de los sueños. De lo bonito y poderoso que puede llegar a ser escribir… y brindamos. Brindamos por la salud. La nuestra, la de los nuestros, la tuya y la de los tuyos… y acabamos hablando de los miedos.

Su última novela se titula “Los viejos amigos” (“Els vells amics”) y nos traslada a una historia coral, en la que cinco amigos irán evolucionando a medida que pasan los años, del mismo modo que lo hace la vida. Una vez más vuelve a abordar el tema de la amistad en su historia. Homenajeando quizás a esos “amigos de toda la vida” que a día de hoy aún caminan a su lado.

Recuerdo que empecé a oír hablar de ella con su libro “Petons de diumenge”, pero no empecé a leerla hasta “L’estiu que comença” (“El verano que empieza”). Con aquella historia Sílvia me atrapó. Devoré aquél libro con apenas tres días… y me quedé con ganas de más. Ella quizás no lo recuerda pero una vez acabé de leer aquella historia le escribí un e-mail. Necesitaba darle las gracias. Felicitarla por la maravillosa historia que había escrito y preguntarle si se había planteado trasladarla a la gran pantalla. Convertirla en realidad. Sigo pensando lo mismo, sigo pensando que aquél jardín, aquél brindis, aquella casa… debería convertirse en imágenes algún día.

Sílvia Soler atrapa. Ya sea en sus novelas o en sus artículos en el diari Ara… Tiene esa capacidad, ese don de escribir realidad, de emocionarte cuando menos te lo esperas de la forma más sencilla y robarte una carcajada en la siguiente pagina. Si me permitís un consejo os diría que empezarais a leerla ya. No esperéis más. Dejad que se cuele en vuestras bibliotecas privadas y dejaros llevar por esas historias en las que estoy segura os sentiréis identificados.

MartaJuanola

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